(Londres) Una pequeña brisa cayó sobre la ciudad de Londres. Estaba de noche y hacía frío. Taylor después de terminar su junta de negocios con éxito decidió caminar hasta su departamento, la distancia era corta y no había peligro. Colocó el gorro sobre sus cabellos, reguardó ambas manos dentro del abrigo y continuó con sus pasos. Caminando sola por la manzana, sintió un agarre en su brazo, la pared detrás de ella y después un beso cálido, fresco y lleno de pasión sobre sus labios. Lo primero que pensó fue ¿Qué estaba sucediendo? Cuando fue liberada la voz sonora de aquel hombre retumbó en sus oídos. - Sólo sigue la corriente sino quieres que nos maten. Esas palabras hicieron que Taylor se quedara helada y más cuando observó la belleza de aquel desconoció irrespetuoso. Frunció el

