Fuimos en silencio todo el trayecto a la casa de mi padre, al llegar allí la dejé que saludara a todos y la llevé a su habitación para que se quedara jugando mientras hablábamos los adultos. Los presentes eran mi padre, su esposa, Karl y Adam, ¿no era una reunión familiar? —Gracias por asistir a esta improvisada reunión familiar.—comenzó hablar mi padre, en alemán. —Isabella, no lo sabes. Adam está aquí porque también es de la familia, es la pareja de Karl. — no me tomaba por sorpresa, por lo que mi expresión no iba a incomodar a nadie, todos me miraban. —Los felicito.—les dije. Ellos sonrieron. —Estamos todos. —a ver, si Adam estaba aquí porque era la pareja de Karl, técnicamente faltaba Alex. —Esperen…—les interrumpí. —Quisiera informarles algo, antes de que continuaran. Estoy

