La venda de Isa había sido retirada y de inmediato su padre vino al país, junto con Eva para llevarse a Isa de regreso a Alemania. Era la primera vez que veía a Eva desde aquella vez en la que la asusté y ella comenzó a llorar. He de decir que unos meses se reflejan mucho mas en los niños que en los adultos. Sus ojos y expresión se iban asemejando mas a los de Isa, solo que su pelo era un poco mas ondulado y estaba muy largo, crecía sin parar. Los recibí en la casa y ella entró en silencio, pasó a mi lado dedicándome una tímida sonrisa. Después de ver a su madre y a su abuela junto con su abuelo, vino al salón, dejando a sus abuelos hablar con su madre. Bajó las escaleras en silencio y se sentó frente a mi, en el sillón. —¿Cómo has estado, Eva? Hace mucho tiempo que no te veía. —record

