Desde el balcón de la habitación de Lyra, se podía ver el bosque que rodeaba el castillo, era un bosque lleno de arboles y no se veían apenas espacios, ni claros donde descansar. Lyra miraba el lugar apoyada en la barandilla de su balcón, intentando entender porque sus poderes le estaban dando tantos problemas. —No debes atormentarte, todos tenemos malas épocas—hablo Eliana. Lyra se giro para mirar a la joven de ojos grises ante ella, su tez oscura hacían que sus ojos grises resaltaran más. —¿Que haces aquí?—pregunto Lyra sorprendida. —Traigo te—se limito a decir. Lyra suspiro y camino para sentarse con Eliana en los sofás que tenía en la habitación y ahí tomar el te. —¿Como te encuentras?—pregunto Eliana y Lyra la miro. —¿Por el hecho de que mis poderes no sirvan o por el hecho de

