― ¡2%, maldición! Loren escuchaba nerviosa el pitido que emitía el tono de espera en su oído. La llamada que había realizado a su mamá amenazaba con consumir el mísero resto de la batería de su teléfono. Cuando la contestadora anunció que la conexión de la comunicación telefónica resultó insatisfecha, Loren se apresuró para volver a marcar el número de Sophia, rogándole al cielo que el rastro de batería fuese suficiente para por lo menos emitir una señal de auxilio. Y es que por causa de la interrupción de Lasalle, Loren había perdido la oportunidad de salir a tiempo para pedirle a Laura el aventón hasta su casa y ya a esas alturas solo podía contar con su progenitora para lograr llegar hasta su hogar. Cuando el teléfono emitió el sonido tintineante que anunciaba el inicio de la secuen

