AMANDA Lo veo, lo analizó, lo observo con atención y mucho detalle. Se ve impecable, dominante, exquisito. Se ve seguro, un hombre que sabe lo que quiere, que obtiene lo que busca y no se detiene por nada del mundo. Samuel tiene experiencia, experiencia que yo deseo y quiero aprovechar. Hasta ahora me ha gustado todo lo que me ha hecho, no soy tan cínica para no reconocer lo buen amante que es. Sus palabras vagan por mi mente, buscando una respuesta a su pregunta y llegando siempre al mismo destino, al mismo lugar y con el mismo resultado. ¡Si, si quiero! ¿Tengo miedo de salir lastimada? Más que la mierda. Pero que es la vida sin un poco de aventura en ella, pues nada, es aburrida, sin gracia y monótona. En mis veinte años de vida, casi veintiuno, jamás he hecho algo como l

