AMANDA Luego de prácticamente mandar al diablo a Samuel o más bien, dejarle las cosas claras conmigo, me di una ducha y disfrute de mi día. Con Kate me tope casi cuando iba saliendo de la casa, me dijo que iba de comprar t que volvería tarde. Me invito pero le dije que no tenía ganas de estar todo el día de tienda en tienda, quizás para ella esa la mejor manera de disfrutar de sus días libres, pero no para mi. Decidí utilizar la piscina y leer el libro que tengo pendiente desde hace varios días, así que con esa idea en mente procedí a disfrutar de mi día. O al menos así iba a ser hasta que Kate me llamó interrumpiendo mi tiempo y después de responder, hubiera preferido no hacerlo. - Buenas - digo. - ¿Estás ocupada? Pues claro que no, que podrías estar haciendo - suelta y yo ruedo

