SAMUEL La veo y es hermosa. No puedo dejar de tocarla, besarla y admirarla. Cada vez que la tengo cerca me es imposible controlar los insanos deseos que tengo por ella, que florecen sin poder detenerme. No quiero, necesito mantener la coraza que siempre he tenido frente a las mujeres pero como ella es como si se derritiera cunado la ve o siente. No puedo sentir, no de nuevo... Intento, trato de manera desesperada no caer ante ella pero cada vez me es más difícil, me cuesta muchísimo no ceder ante lo que me provoca. ¿Es normal que una chiquilla como ella me desestabilice de esta manera? No, no lo creo, dudo que esto sea normal o bueno para mi. Necesito recordarme a cada puto minuto, a cada segundo que es un juego, que durará a lo mucho 3 a 4 semanas más y que luego se acabará.

