SAMUEL No me habla, apenas me da leves miradas. Me siento como si fuera un fantasma al lado de ella, transparente y sin importancia alguna. Lo merezco, fui un idiota que se comportó como un puto animal. No reclamo. No digo nada. No le reprochó y la dejó ser. Se que tarde o temprano me perdonará la estúpida actitud que tuve con ella, me costara bastante hacer que vuelva a ser la misma pero se que lo conseguiré. La veo atentamente, esta frente a mi comiendo como si se le fuera la vida en ello. Me encanta verla comer, ver como disfruta de estas cosas simples. Hace años que no me detenía en un puesto de comida rápida, hace años que no comía este tipo de cosas y aunque al comienzo no quiero hacerlo, la mirada que me dio Amanda me hizo cambiar de opinión de inmediato, así que me pe

