Dimitri El lugar estaba completamente en silencio, como siempre ,pero por alguna extraña razón se encontró extrañando la voces de los niños y sus risas, ver a su mujer allí, al pequeño tom buscando poder captar toda su atención y de verdad empezó a extrañarlos aunque solo habían estado poco tiempo allí. Eran casi las nueve de la noche y la soledad me asfixiaba hasta que la llamada de mi padre informándome que les abra la puerta y no entiendo así que me apresuro y cuando los veo a todos de pie con bolsas y bolsas. De no sé qué, pero me da una idea los logos. Ellos se desaniman por no ver a sus nietos, no les digo nada porque ya los siento míos. Cenamos y cuando están por retirarse ya a eso de las once, les digo que esperen ya que mi celular suena y es Felipe y una sonrisa surca en los la

