40 Los días posteriores a la llegada de Luc fueron sobre todo difíciles por la irritación de Rufus, que había empeorado después de haber visto a su hermano yendo a buscarlo a la Carter House y pasar por la oficina de Rachel a saludarla, riendo sobre el hecho que nunca en su vida había terminado de leer un libro pero que, si ella le hubiera aconsejado con que novela comenzar, entonces se hubiera volcado a la cultura. Por su parte, Rachel siempre fue cordial y amable, incluso si el encanto de Luc era innegable y el parecido con Rufus no ayudaba. Sin embargo, cada vez se le hacía más difícil lidiar con el nerviosismo de Rufus que lo estaba volviendo desatento y preocupado. “ ¿Puedes calmarte?”, explotó Rachel el viernes por la noche, después del enésimo plato quemado. “ Estoy tranquilo

