En la oficina.
¿A que vienes hijo mío? —dijo mi padre.
Me senté y suspiré.
Vine por mi puesto en la empresa —dije.
Ya sabes que si regresas, tendrás que casarte con Haruno —dijo mi padre.
Si, lo haré, me casare con ella pero quiero una condición —dije.
A ver, dime —dijo.
Qué Naruto y Hinata vuelvan conmigo, quiero que ellos trabaje conmigo, como antes —dije.
Bien, bien, pero a cambio de eso yo quiero otra cosa —dijo mi padre.
Pero a ver, que puedes pedir tu, si soy yo el de las condiciones—dije.
Quiero que Naruto valla a tu boda, si quiere puede ir Hinata, Pero Naruto debe estar presente —dijo.
¿Por qué? —pregunte, no lo voy a ser, ya suficiente tengo con que sepa que me casare.
El puede venir aqui a trabajar, pero el día de la boda, él tiene que estar presente —dijo mi padre.
Lo hablaré con el —dije.
Bien, otra cosa, Sakura será la que trabajará contigo, Naruto trabajará con Ino al igual que Hinata —dijo.
Yo solo hice una cara de reproche, por favor, me están arruinando todo.
Esta vez las cosas se harán a mi manera —dijo mi padre.
Yo solo salí y tiré la puerta al cerrar, fui para mí oficina y ahí estaba la pelirosa.
¡¡Amor, volviste!! Yo sabía que me amabas.... —la interrumpí.
Callate, eres una molestia, me has arruinado todo, eres la peor persona en el mundo, y para que sepas, no volví por ti, fue por qué Naruto me rogó y por qué se lo prometí a el, por el, estoy aquí, y que sepas que yo jamás, pero JAMAS estaré contigo por qué me gustes —dije y me senté y empecé con los papeleos.
Por fin en su vida me dejaba en paz, estaba pensado que haría, no quiero hacer que Naruto pase un mal momento en la boda.
Mientras pensaba, también trabajaba, es que no es justo, Naruto no se merece esto.
¿Quieres un café? —pregunto la pelirosa.
No —respondí sin verla
Bien —ella se fue.
Por fin pude respirar tranquilo, estaba estresado, tengo mucho papeleo, firmas, contratos, la boda, Naruto, el pago de Itachi y muchas cosas más.
Llame a Ino, y le pedí un café, le dije que me lo trajiera. En eso entro Sakura y se sentó en su escritorio, al rato llega Ino con el café y se fue.
¿Te molesta el que yo te lo hubiera preparado? —pregunto.
Sakura, solo terminemos los malditos planes de la boda, nos casamos, y tú y yo no nos volvemos hablar, solo hablaremos cuando estemos frente al mundo, entendido —dije
Por qué ahora me tratas con odio, más que antes —dijo.
Por qué hay algo que tú no me dices, y ese algo le afecto a Naruto, Naruto no me quiere decir, pero lo voy a descubrir, y cuando lo haga, te voy a hundir en la cárcel —dije.
Yo no sé por que confías en alguien que hace poco conociste, y yo que eh estado en las buenas y en las malas contigo no me das ni una pizca de cariño —dijo.
Sakura, dime por favor, cuántas veces tengo que repetirlo para que entiendas, que yo, ¡¡Yo no te amo!! Entiéndelo —dije.
Aún así, aunque no me ames te casaras conmigo y eso ya nadie lo puede arruinar —dijo.
No me tientes Sakura, que cuando yo quiera me puedo ir —dije.
No lo harás, tú mismo lo has dicho, estás aquí por Naruto —dijo y ella siguió trabajando y yo hice lo mismo.