¡No me lo creo! Solo faltan tres días para la boda. Tengo un nudo en el estómago a raíz de los nervios y claro, del embarazo. ¡Hormonas! Me traen loca, las nauseas matutinas, los olores fuertes y las locas ganas de correr al baño cada pocos minutos, sin hablar de mis cambios de humor, por supuesto. Creo que Manuel se merece un premio por aguantarme tanto, incluso en aquellos días que ni yo misma lo hago. Estos últimos días hemos estado mudando algunas cosas a nuestro hogar. Mi madre ha puesto el grito en el cielo, al comienzo intentó convencernos para que nos quedemos en su casa, luego termino por ceder cuando comprendió que necesitábamos nuestro espacio, nuestra intimidad y ahora está mas entusiasmada que nosotros. Mi moreno ha comprado algunos muebles nuevos para el cuarto de los niños

