Coloco los cafés recién preparados sobre la mesa y me doy cuenta que Charlotte sostiene la mano de Alan. "Está bien, amor", -ella dice. "No hay necesidad de estar molesto. A veces se pone un poco nervioso", -ella me explica. “Todo este asunto es bastante angustiante.” Mientras me imagino que la información que me contarán a continuación puede ser bastante larga, dejo mi libreta y mi lápiz y, en su lugar, saco una grabadora bastante vieja de mi cajón de escritorio. "Si no les importa, grabaré esta conversación porque mi taquigrafía no es muy buena", -les explico. Alan mira la vieja máquina y se ríe entre dientes. "Parece nueva y es un modelo antiguo", -él comenta. “Apuesto a que casi nunca se ha usado.” “Nunca se ha usado", -le respondo. "Afortunadamente, tiene una conexión a la red o es

