CAPÍTULO VEINTITRÉS Gwendolyn estaba parada en la baranda superior del castillo de Srog, mirando a los remolinos de niebla del Cañón. La niebla volaba rápidamente y con fuerza, envolviendo las legiones de hombres que estaban por debajo, dentro de sus paredes. Más allá de la muralla exterior, vio las legiones de hombres de Tirus, acampados como una plaga, esperando el momento oportuno. Ella sabía que cuando amaneciera, tendrían una batalla en sus manos. Elegir o no elegir luchar por su independencia, no era una pregunta en su mente; ahora todo lo que quedaba era cómo decidir luchar. A su lado estaban parados Srog, Kendrick, Brom, Atme y todos sus generales, junto con Godfrey, Reece y varios de Los Plateados, la pequeña comitiva caminaba junta en los parapetos, vigilando con ella. Estaban

