Era sábado por la tarde. Heros había estado trabajando en las mañanas en su empresa y luego de medio día había estado saliendo en citas con Hestia. Era un tonto por seguir estando con ella, cuando Hestia no se decidía ni por dejarlo, ni por estar con él. A esto era lo que llamaban un romance tóxico. Pero estaba enamorado de Hestia y había notado, aunque fuera un poco, un cambio en la actitud de Hestia; ella se mostraba más tranquila y calmada. ¿Le estaba sucediendo algo? Le gustaba más aquella Hestia fuerte e imperativa, pero no tenía problema en ver su lado amable, solo que era raro de apreciar. No obstante, Hestia le había dicho que se tomaran algunos días, para colocarse al día, ella con su compañía y él en su empresa. Estaba en la cafetería, sentando en una de las mesas. Esta vez se ha

