La presencia de la mujer los tomó a todos por sorpresa. Lorraine miró a los presentes con enfado. ¿Cómo era posible que hubieran hecho esa reunión sin haberlo comunicado antes a la familia? Miró el asiento vacío a la cabeza de la mesa, uno que mantenía unas letras perfectamente grabadas allí. Giovanni Alexander Lacroix Director Ejecutivo. Se colocó sin dudarlo en aquella posición y luego miró a los hombres con esos ojos verdes que poseía cargados de enfado. Mary la seguía, hizo resonar sus tacones y al notar la tensión del momento, se aclaró la garganta y tomó su lugar a lado de la francesa. —¿Qué significa todo esto? Espero que alguno de ustedes tenga el valor civil y moral de decirmelo. Es irrespetuoso considerando el hecho de que mi marido les ha llenado las bolsas de dinero duran

