Cuando regresamos a la casa con Atlas, nos cruzamos con Astor, quien se frena en seco y nos mira bastante confundido. Mushu se gira hacia mí, y me dedica una sonrisa arrogante de lado. - Gracias por la cita. - comenta en voz baja. - ¿¡Qué!? - exclamo. - No fue una cita. - agrego entre dientes. Lanza una carcajada. - Que sencillo que me lo haces, Vin. - es lo último que dice antes de encaminarse hacia las escaleras para subir. - ¿Qué demonios hacías con él? - pregunta mi hermano con voz firme, una vez que quedamos solos. - No me señales a mi, que ha sido culpa de Lari. - sentencio molesto. - Me ha abandonado con él en el cine. - ¿¡En el cine!? - exclama. - ¿Qué demonios, Izan? No sales ni para que te de el sol en la cara, y lo primero que haces es ir al cine con el enemigo? -

