Liliana asiente incapaz de hacer algo que requiera mayores energías, lo único que desea es poder ser feliz, sigue a su esposo quien antes de que entre el abogado ha pedido que le lleven algo de comer al verla tan pálida, cierra los ojos al sentir los mimos de su marido sobre su vientre y su rostro haciéndola estremecer, no puede evitar recordar la amenaza que hizo su suegro acerca de hacer lo necesario y sí en ello está humillar a su hijo una vez más hacerlo, para conseguir lo que quiere y eso es que Pablo la deje y reanude su relación con la odiosa Ana Cristina. Durante el corto lapso de tiempo que vio a aquella mujer no pudo evitar hacer una scan de ella así como está segura que la susodicha también lo hizo con ella misma, lo único agradable de todo aquello es descubrir que pase lo que

