Amanda, noto que el rostro de póker volvió a reflejarse, en el hombre, que, hasta hace poco, sonreía burlándose de ella, ‘Debo, admitir que tiene, un lado tierno, pero aun es un extraño, y no sé cómo, debo tratarlo. Hasta, ahora ha sido, bastante caballeroso, quien pensaría que el hombre, lujurioso, poco amable. Fuese tan atento’ pensaba Amanda. La cual, no se daba cuenta, que Jack, la seguía viendo, de reojo. —Asumo, que no le has dicho, a tu hermano que estas casada, ni mucho menos, embarazada. Dice Jack, mientras revisaba unos documentos, simulando indiferencia, una parte de él, deseaba, que lo halla hecho, pero tal como esperaba, su respuesta fue —En efecto, no se como decirle, sobre esto, de por sí, apenas se entere, que me debo mudar, al final del mes con un completo, desconocido,

