En la mansión
—Maldita sea, tiene el descaro de no contestarme la engreída golfa. —¿Hermano, no crees que te estás ofuscando innecesariamente? Pareciera obsesionado. —No estoy ofuscado ni mucho menos obsesionado. Es solo que me irrita que ella no me conteste. —Quién sabe, quizá no ha visto el mensaje, se fue a dormir. —Vio el mensaje aparecen los dos ganchos de confirmación. —¿Entonces, no te quiere contestar? Parece que la amenaza no resultó como esperabas. Caspian, que espera de Sara. ¿Qué es lo que quieres?
En ese momento, Caspian se quedó en silencio observando la pantalla de su celular. La verdad es que ni él mismo sabía qué es lo que quería. Sólo la molestaba, es una sensación bastante placentera hacerlo, aunque no sabía el por qué lo hacía. Cada vez que la molestaba y ella reaccionaba. Sentía que él le importaba. Eso le daba una sensación indescriptible, una droga sin duda alguna, pero no podía decirle eso a Jack.
—la verdad no espero nada, solo me gusta molestarla. De todos modos, estaremos divorciados para final del mes. —¿entonces te vas a divorciar sin acostarte con ella? —Jack, Sabes muy bien que no me gusta obligar a las mujeres que se acuesten conmigo. Ellas lo hacen por su propia voluntad.
—¿entonces, porqué le dijiste que tenía que acostarse contigo si quería el divorcio? La verdad es que no te entiendo hermano. —lo dije por impulso, en un momento de cólera. Ella estaba desesperada, porque entregará los papeles de divorcio al registro civil.
—Eso es extraño porque una mujer de bajos recursos estaría apurada en divorciarse de un millonario. ¿Es tonta o retrasada? —Pienso que algo más, pero no sé. Y mi padre no dice nada tampoco. Ya van varias veces que le pregunto por qué me había obligado a casarme con ella. Él sólo me responde más adelante, me lo agradecerás.
—bueno, quizás tu padre vio algo que tú no has visto todavía, la mejor manera de descubrir ese algo sería conocerla más a fondo. —¿Y como tú recomiendas que vaya a conocerla? —No lo sé, intenta ser amable con ella. Tienes a un montón de mujeres en una fila esperando por ti. Y no puede ser amable con ella, pensé que tenías experiencia en esto.
—No tengo experiencia tratando amablemente a las mujeres. Por lo general las trato como me dé la gana en ese momento, dependiendo de cómo me sienta. Y cuando me aburro simplemente les abandono.
—si eres así, cómo es que tienes una fila inmensa de mujeres, ¿Acaso esas mujeres no tienen cabeza o dignidad? —todas ellas solo me complacen porque quieren y yo también quiero. A cambio le doy lo que ellas deseen. Nunca he tenido problema con las mujeres al realizar ese tipo de acuerdo tácito. Todas ellas saben que lo que yo quiero es sexo y yo sé que lo que ellas quieren es dinero, joyas, fama. Y eso es lo que yo les proporciono.
—bueno, si sabe lo que quieren las mujeres. Porque no le das a Sara lo que ella quiere. —a cambio ¿de qué?, Si doy algo siempre quiero algo a cambio. —mira, hagamos esto, si ella estuviera en frente tuyo. ¿Y te preguntará qué es lo que quieres? ¿Qué le responderías? —ya te dije que la verdad no espero nada de ella. —Pero no le darás el divorcio sin algo a cambio. —Es mi naturaleza. —¿entonces seguirás con el tema que quieres que se acueste contigo? —es una mujer sin recursos, proviene de una familia pobre. Su padre trabaja como un simple gerente de una empresa multimillonaria. ¿qué me puede ofrecer si no es su cuerpo? Se lo estoy poniendo fácil a ella de hecho. —¿y si ella no quiere darte su cuerpo porque aún es pura? —¿Te has escuchado, Jack? Sara tiene 26 años. ¿Cuál es la probabilidad de que aun sea virgen? La mayoría de las mujeres pierden su virginidad antes de los 20. A más tarda a los 23 años. Y lo sé, porque cada zorra que ha pasado por mi cama. Me han confesado la edad en que perdieron su pureza. Y la mayoría no pasa de 23.
—¿Cuántas mujeres has tenido en la cama? —doscientos veintiséis. No sólo locales sino extranjeras, Aprovecho los viajes al extranjero para levantarme algunas que otras zorras.
—Vaya hermano, eres un ídolo. Y a todas las tratas tan mal. —Ya te dije, las trato dependiendo de mi ánimo. Y nunca he obligado a una mujer a acostarse conmigo, son ellas las que se meten en mi cama.
—bueno, pues parece ser que Sara es la primera mujer que no quiere nada contigo, ni tan siquiera quiere meterse en tu cama. Lo que quiere es el divorcio. Dime que tendrías que hacer Sara para que tú, te quieras divorciar de ella. Sin pedirle nada.
—infidelidad. —Disculpa, no te puede ser infiel si tú no sientes nada por ella y ella no siente nada por ti, — Estamos casados, hay que respetar los votos. Por lo menos hasta divorciarnos. Si es que eso sucede. —Pero tú no respetas tus votos. Escuche que metiste a la Casa a Sabrina el mismo día del matrimonio. —Si, la metí y estaba a punto de tener sexo con ella, hasta que se apareció. No pude continuar. —Por qué, antes no te importaba quién te viera, incluso podías tener relaciones frente a tu padre, y te importaba un comino. ¿qué cambió?
—Yo también quiero saberlo. En ese momento Caspian, tomo su celular y al notar que Sara no le había respondido aún, lo molesto, ya se estaba desesperando.
—Perdóname Jack. Tengo que irme. —De acuerdo, pero cuando ya por fin te aburras de Sara, me dices, me gustan mucho esas piernas quisiera probarlas. Al escuchar ese comentario por parte de Jack, Caspian se sintió enojado, pero prefirió disimularlo. No debería importarme.
Al salir de la mansión se dirigió al estacionamiento, tomó un BMW que tenía y lo condujo en dirección al hospital.