los niños normalmente tienen una memoria inolvidable, Ana tenía un poco de nervios. si Ethan la reconocía sería un verdadero problema. —Mira, ese es mi hijo. Ethan— Richard señalo hacia el campo— Uniforme de color rojo el número 10 Anna saco sus lentes de sol y dirigió su mirada hacia el niño. —Juega muy bien —Si, para ser sincero son pocas las veces que lo veo jugar, su entrenador dice que es muy bueno, de hecho me dijo que es muy probable ingrese a un club reconocido— Richard sonaba como todo un padre orgulloso. —¿Su sueño es ser fútbolista? — preguntó. —No lo se... solo que se le gusta jugar —Respondió Richard. —Deberías preguntarle... — Antes de que Richard contestará ella señalo las gradas —Deberíamos sentarnos allí... Ambos se dirigieron a sentarse, a su alrededor las

