Los crepúsculos se hicieron notar en el cielo caraqueño, y los rayos de luz, provenientes del sol, se dejaban ver a primera hora de la mañana. Transcurrieron así varios días, hasta cumplirse tres meses de aquel encuentro tan efusivo con los parientes de "mi novio". El despertador sonó puntual. ¡De vuelta a la rutina! Comencé a trabajar en la agencia de publicidad donde llevé a cabo las pasantías. Tal como lo prometió el gerente. Sin embargo, por el tema de las clases, el turno de trabajo era vespertino. En cuanto a Hard Rock, este pasó a ser un trabajo de fin de semana. Una fuente adicional de ingresos. No tardé mucho en levantarme. Procedí a darme una ducha y vestirme lo más rápido posible. Acto seguido, me dirigí al cuarto de mi primo y le levanté. Él gruñó un par de veces, hasta qu

