Alemania negó con la cabeza confundido y frunció el ceño ante el recuerdo de la identificación del polaco; que le dijeran lo que quisieran decirle, pero el alemán estaba muy seguro de que esa información era totalmente falsa. Polonia no podría haberlo hecho si que él se enterara. No, claro que no... cuando Alemania quería saber de algo se enteraba siempre, y si algún país (en especial Polonia), se hubiese acercado así sea tan sólo 20 centímetros a su frontera, este se habría enterado mejor que nadie. —Él no lo hizo —dijo el ruso a su lado casi como si pudiese leerle la mente mágicamente—; no me preguntes porqué, sólo es lo que creo. —No, él no lo hizo —afirmó Alemania alcanzando su mochila para luego cargar con ella sobre los hombros. —¿También lo crees? —preguntó Rusia en su dirección

