-Nombre completo. -Estados Unidos Mexicanos -respondió el latinoamericano con indiferencia; este se encontraba sentado en una silla metálica e incómoda, justo frente a una mesa en el centro de una habitación pequeña y poco iluminada. -¿Entiendes la situación en la que tú y otros países están involucrados? -continuó FBI deambulando por la sala de interrogación. -Acláramelo -contestó México de mala gana cruzándose de brazos y FBI le retó con la vista, pero el del águila le dedicó una mirada de tranquilidad que cantaba por sí misma. -No te hagas el héroe -escupió el agente federal frente al país-. Tú amigo Argentina ya colaboró con nosotros, sé inteligente y haz lo mismo -mintió, puesto que en realidad no había hablado con el argentino aún. El mexicano guardó silencio y, básicamente, le

