Las puertas del salón real se abren lentamente justo cuando las chicas detrás de mí terminan de arreglar la larga cola de mi vestido. Por unos segundos me siento intimidada por toda la cantidad de gente que hay dentro. Sé que están las cuatro manadas, ya que en cada una de ellas está elevado su respectivo estandarte. El salón real, lo suficientemente grande para recibir a las cuatro manadas y a la nuestra, está adornado con todo el lujo y grandeza que representa la manada real. Diviso a lo largo de las paredes los tapices colgados con referencias a nuestra historia. Sé que ahí está el que habla sobre Lyra, pero no puedo distinguirlo. La parte de atrás del altar está adornada con los estandartes de nuestra manada. Con el dibujo del lobo envuelto en llamas y sus colores rojo y n***o. Es tan

