Ikal No hay, peor infierno, que anhelar, lo que no se puede tener. Durante siglos, odié a mi hermano Canek, a pesar de ser gemelos idénticos, éramos muy diferentes, él, a pesar de tener un carácter fuerte y dominante, era justo, era bondadoso y lo único que le importaba, era mantener a su pueblo unido y a salvo de las masacres de los blancos. Yo, por el contrario, lejos de preocuparme por los demás, buscaba la forma de usarlos para mi beneficio, sabía que nunca iba a ser como él, sin embargo, he pasado cada día de mi vida y de mi muerte, buscando la manera de adjudicarme su poder, y cada vez que lo he tenido al alcance de mis manos, sucede algo que me lo impide. Traicioné a mi hermano, y he consumido una gran cantidad de vidas humanas a lo largo de mi existencia, tantas, que no se podr

