Miranda (La arqueóloga) Recién había cumplido veinticinco años cuándo concluí la carrera de arqueología, tan sólo me faltaba realizar mi tesis y quería especializarme en inscripciones mayas, así que viajé a la Riviera Maya, el mejor lugar para realizar mis estudios de campo y elaborar mi tesis. Quedé completamente maravillada con la majestuosidad de las ruinas arqueológicas, no había tenido la oportunidad de viajar hasta este mágico lugar, así que todo era nuevo y sorprendente, durante varias semanas visité cada una de las ruinas arqueológicas abiertas al turismo, Chichen Itzá, Palenque, Uxmal, Calakmul, hasta que me hablaron de un lugar enclavado en la selva, que no estaba abierto al turismo, pero que pertenecía a una comunidad que tenía los derechos por una gran extensión de tierra.

