BREEZE > me digo. > Miro la ancha espalda de Jax sus hombros fuertes, sus manos callosas. Suspiro apago el motor, me desabrocho el cinturón de seguridad y lo sigo. Abre la puerta, la sujeta para mí y entro en el interior azul crepuscular del taller mecánico. Al menos creo que sabe modales, aunque los haya aprendido a base de golpes. Por un momento, me pregunto que más hay en el pasado. Tengo la sensación de que no es uno feliz. —Vamos— dice y camina hacia atrás. Me lleva más allá de un BMW estacionado y un Hyundai que sube en un elevador hacia el garbe oscuro, luego abre una puerta que da a una bodega. Doy un paso en una habitación completamente oscura mientras el abre la puerta, y mientras palpo las paredes en busca de un interruptor de luz, me pregunto si acabo de caer en un

