Noah se levantó de un salto de la silla, casi tropezando por la impaciencia. Tomó la carpeta que el doctor le entregó, pero dudó un momento. Tenía miedo de abrirla… miedo de no encontrar la respuesta que deseaba. Pasaron unos segundos. Noah respiró hondo, se armó de valor y, como un valiente soldado enfrentándose a una muerte segura, abrió la carpeta con manos temblorosas. No entendía la larga cadena de palabras al principio. Su mirada fue directo a la conclusión. "El grado de coincidencia entre A y N en la prueba de paternidad es del cien por ciento. La identificación médica confirma que son gemelos idénticos." A era Alexander. N era él. Al ver el resultado de la prueba de paternidad entre él y Alexander, Noah no mostró mucha sorpresa. Era exactamente lo que esperaba. Guardó ese

