JungKook. –Tú y tu puntualidad son muy admirables –fueron las primeras palabras de Anya, después de abrir la puerta de su casa, saludándome con una bonita sonrisa. –Quiero dar una buena impresión –le respondí, entrando a su casa. –Ya tienen una buena impresión, creo que sólo quieren asustarte –aseguró, rodando los ojos. Reí de su comentario, espero así sea. Tomó mi mano y me llevó al comedor, observando que su mamá, su abuela y sus hermanos estaban esperándonos. Respiré muy hondo, no quería hacer algo incorrecto, esperaba que el desayuno transcurriera de un buen modo. –JungKook, es un placer verte de nuevo –me sonrió la señora Lidia al verme. –El placer es mío señora, me alegra que me hayan invitado –hablé en español, haciendo una reverencia. –Tu pronunciación es muy buena, te felic

