Nos unimos para discutir donde podríamos realizar el proyecto. - no puedo los lunes, miércoles y viernes, además, en mi casa no se puede hacer. - entonces en mi casa, podemos comenzar hoy, entre más pronto mejor- propuso Simón, poniendo mis nervios de punta. - está bien - entonces después de clases, si quieres nos podemos ir juntos. - claro, pero primero debo decirle a Parker. Ya sabes para que no se preocupe -perfecto. La campana no demoro en sonar. Mi siguiente clase la compartía con Parker, Mia y Paul. Al llegar al aula me dirigí directo a mi hermano. - Parker, le puedes decir a papá que iré a casa de un compañero a hacer el proyecto de ciencias sociales. - veré si puedo- le di una mirada asesina- si digo que sí, te alejas. Me dirigí a mi asiento. En esta clase mis nervios

