Primera parte Cuerpos extraños. 26 Thomas Lo más discreto era llevarla a la casa de Sam, sin embargo dudaba de que fuera lo mejor. Su ropa estaba empapada de sangre, tenía tres heridas que a simple vista se veían profundas, y no estaba consciente. Cuando la saqué del coche su cuerpo parecía gelatina sobre mis manos: ligero y frío, lo cual me asusto tanto que la cargue a llanto limpio hasta el porche. Pateé la puerta con histeria, y Erika salió escandalizada con Lily en sus brazos. Se veía enojada—¡¿Thomas?! ¿Qué día…? —Su maldición quedó en el aire. Se tildó en el cuerpo de Linn, y subió la mirada a mi rostro, entre consternada y aterrorizada. —T-tienes que ayudarme. —Musité, con un tono ahogado. —Por favor… Erika empujó la puerta con la cadera y me permitió pasar. Dejó a Lily

