Iris manda a todos a que cierren los ojos e invoca el hechizo que vuelve día la noche por algunos minutos, necesita la luz para comprobar el estado de Merrick y su instinto no le falla, porque la herida se ve fatal. —¡Necesito que busquen una flor azul de hojas plateadas! ¡¡Rápido!! —Lucía se quita el casco y se deja caer el lado de Merrick. —Ayúdalo… —le dice con aflicción, sintiendo la opresión en el pecho—. Le duele… —Lo sé —responde seria Iris—, esa es una espada forjada con magia oscura, tengo sólo unos minutos antes de que Merrick sucumba a ella. —Si no lo detienes, ¿morirá? —Peor… se convertirá en uno de ellos, de la gente de Raven y por su conexión contigo, corres el mismo peligro, princesa. —Dime dónde puedo encontrar esa flor. —Crece siempre al pie de los árboles, mientras

