HOTEL: SEGUNDA PARTE

1171 Palabras
Michael entro a la habitación donde estaba Alessa, ella estaba en silencio, mientras Michael se desvestía y solo quedaba en ropa interior, Michael miró la expresión de Alessa -¿Qué te sucede? -Nada. -¿De verdad te afectó lo que dijo Dylan? -Creí que estábamos mejor. -¿Creíste?- Michael se acostó, tomó la mano de Alessa y la recostó a su lado, -No le importas. -Ya lo se. -Debería importarte otras cosas. -Últimamente nada me importa. -¿Yo tampoco? -¿Qué? -¿Yo tampoco te importo?- Alessa miro a Michael por un momento, él apretó sus labios y miro a un lado, -Olvida la pregunta. -Claro que me importas, pero tú te alejaste de mi cuando volviste y solo dormías a mi lado. Michael la miró emocionado, pero lo ocultó rápidamente, rodeó la cintura de Alessa y la acercó con fuerza hacia él, -Quiero dormir como la última vez- Alessa cerro los ojos y recordó que la última vez que durmieron juntos, ella lo abrazó y apoyó su cabeza en sus pectorales, la expresión de su rostro cambió, estaba sonrojada, Michael la miraba fijamente y eso la ponía nerviosa, ella bajo la cabeza y notó aquel tatuaje que desde que lo conoció, no lo había podido ver completamente -Ese tatuaje- Murmuró Alessa -¿Qué? -N-nada… Michael bajó la mirada y vio su tatuaje, extendió su mano y tomando el borde del bóxer, -¿Quieres verlo? -N-no, está muy cerca de tu…- Alessa miró a un lado avergonzada -Si mal no recuerdo, tú tocaste mi tatuaje la primera vez que lo viste. -Tienes buena memoria- Dijo Alessa mirando a un lado -Entonces, ¿Quieres verlo? Alessa lo miró y sonrió, -Si. Michael bajó más de la mitad de su bóxer dejando ver su tatuaje y parte de su pene, Alessa lo miró y sus mejillas estaban rojas, -Creí que verías el tatuaje, no mi pene- Dijo Michael -¡Estoy mirando el tatuaje!, Es un escorpión- Dijo Alessa exaltada Michael comenzó a reír, cubrió sus ojos y sus mejillas estaban rojas, aquella fue la primera vez que Alessa lo vio reír de esa forma tan tierna, ella lo miraba, -Tócalo- Dijo Michael -¿Tocar?, ¿Tocar qué?- Alessa estaba nerviosa -Toca mi tatuaje- Michael tomó la mano de Alessa y lentamente lo llevó a su tatuaje, él manejaba la mano de Alessa, por lo que lentamente la deslizo por su tatuaje, -Sara no tiene los mismos problemas que tú para tocar. En el momento en que ella lo escuchó, quitó su mano con rapidez y se sentó en la cama, -No deberíamos hacer esto. -¿Qué? -Olvide por completo que tú y Sara están juntos. -No te preocupes por eso, no es una relación verdadera, solo es protección a cambio de sexo. -Es peor aún. -¿Qué? -Esto deberías hacerlo con Sara. -Odio repetir las cosas, ella no significa nada. -¿Y yo que soy para ti? Al escucharla Michael no contestó, frunció el ceño y se levantó, -Tienes razón, Sara no hace estás preguntas estúpidas, prefiero estar con alguien que me de sexo y no hable- Michael se vistió y salió de la habitación, esa noche Alessa no podía dormir, había pasado media hora, salió de la habitación y vio a Alex y Dylan sentados en la escalera -Hola- Dijo Alessa -Que encantadora sorpresa- Dijo Alex, -¿no puedes dormir? -No. -Creí que estabas con Michael. -Dijo que prefiere estar con alguien que no hable y le de sexo. -Te dije que hablas demasiado- Dijo Dylan, Alessa no contestó, ni siquiera lo miró -No recuerdo que te hablara a ti- Dijo Alex -¿Qué?- Preguntó Dylan, luego miró a Alessa, ella solo miraba la escalera, bajo la mirada y cubrió su rostro, aquella imagen le recordó a su madre, recordó que ella estaba de la misma forma la noche que los avía vendido a él y Michael, -No esperes romance aquí, nadie te amará de verdad o dará su vida por ti, nadie se arriesga por nadie- Dylan suspiró, -Las mujeres siempre creen que todo es color rosa, que vendrá un idiota y protegerá su culo, pero no hay nadie así, si no consiguen un sujeto, intentan atraerlo con sexo, porque es lo único para lo que sirven ustedes…. -Dylan, para- Dijo Alex -Despierta de una vez… -Basta. -¡No le importas a nadie! -¡Dylan! -¿¡Que!? Alex estaba abrazando a Alessa quien solo lloraba, -Cierra la boca de una vez- Por un momento, solo por un momento él se dejó llevar, solo la miró y bajo su cabeza, -Creo que tú no comiste, te traeré algo- Dijo Alex, antes de irse se acerco a Dylan, -Si nada bueno saldrá de ti, entonces será mejor que cierres la boca- Dijo Alex así se alejó de ambos -Lo lamento- Dijo Alessa, seco sus lágrimas y se levantó para irse, Dylan tomó su mano, ella lo miró -Creo que no hay más comida, podemos compartir esto, aún no lo comí- Levantó una lata Alessa sonrió levemente y se sentó a su lado, -¿Sabes que es? -No tienen etiqueta- Dylan comenzó a abrirlo con un cuchillo de combate, -Carajo. -¡Lenteja!- Dijo Alessa sonriendo -Te lo regalo- Dylan se lo entregó -¿No te gustan? -Su aspecto me da asco. -Pasaras hambre está noche, ¿Por qué el aspecto de las lentejas te dan asco?- Dylan la miró irritado, Alessa tomo una cuchara, -Cierra los ojos- Alessa arrojó el agua de la lata -¿Qué? -Que cierres los ojos. -No. -Vamos, al menos ¿Confías un poco en mi?, Te prometo que te gustarán- Alessa sonrió -Hasta ahora, ella nunca me dio razones para desconfiar- Pensó Dylan, miró a un lado y luego la miró, ella estaba emocionada y sus mejillas rojas, Bien- Contestó, cerró los ojos -Abre la boca- Dijo Alessa, tomo una pequeña cuchara que había dejado Alex, Dylan abrió la boca y Alessa le dio la primera cucharada, -Mastica tranquilamente y siente su sabor- Al principio Dylan cerró con fuerza sus ojos, pero al poco tiempo relajó su rostro -Tienes razón, no está mal. -Lo vez, solo debes probar algo nuevo al menos una vez- Alessa tomo una cucharada y se la comió, y luego otra cucharada llevándola a la boca de Dylan, él miró la cuchara, pero por un momento estaba serio, -¿Sucede algo?- Ella miró el mismo lugar que miraba Dylan y era la cuchara, -Lo lamento, yo…- Dylan abrió la boca, comió y luego la miró -Si no debo moverme, entonces no me molesta que tú me des de comer- Dijo Dylan, Alessa sonrió y siguió dándoselo de esa forma Alex volvió y los miró, solo sonrió y notó a su lado a Casandra furiosa, Alex colocó su mano en su pecho y dio un paso hacía atrás, -Dios, que miedo, al menos haz un sonido- Casandra se levantó y se alejó.
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