TRAIDOR

1679 Palabras
Habían pasado los días y Michael había completado las tareas de Alessa al tercer día por la noche Michael iba de camino a su habitación hasta que vio a Alex -Michael adivina- Dijo Alex -No tengo tiempo para tus juegos ahora- Dijo Michael agotado, hacer las tareas de Alessa y las suyas era agotador -Pero… -Dije que no- Dijo Michael furioso, entró a su habitación y cerró la puerta, pero de igual forma Alex se acercó a la puerta -Alessa despertó- Dijo Alex, luego se marchó, Michael estaba sentado en su cama repitiendo esas palabras -Alessa despertó- Estaba a punto de ir a verla, pero recordó lo que le había dicho Sara -Dijo que te odia- Michael suspiro se levantó, estaba a punto de ir a la habitación de Alessa pero al abrir la puerta vio a Dylan ahí, por tres días ellos dejaron de hablarse, pero ahí estaba su hermano mayor, -¿Qué sucede?- Preguntó Michael Recibimos información, dijeron que al norte están moviendo una gran carga de comida y al sur tienen cargas de municiones -¿Por cuál debo ir yo? -Por la munición, nosotros iremos por la comida. -Bien- Michael estaba a punto de cerrar la puerta, pero Dylan lo detuvo -Esto será muy peligroso, cada carga estará protegida por muchas personas armadas un simple descuido y podrías morir. -No te preocupes, estaré bien. Dylan suspiro, -Se que no hemos tenido la mejor relación como hermanos, pero siempre querré lo mejor para ti y lo sabes, solo prométeme que volverás. -Te lo prometo- Dijo Michael, Dylan lo abrazo ambos tenían casi la misma altura, Michael media un metro setenta y cinco mientras que Dylan media un metro ochenta -Saldremos mañana temprano, tú guiaras a un grupo y yo al otro, puede que tardemos varios días. -No te preocupes, no es la primera vez. -Bien- Dylan sonrió y luego se alejó de Michael, mientras Michael miró al fondo del pasillo donde se encontraba la habitación de Alessa, abrió la puerta y la vio sentada en la cama mirando por la ventana -Michael, lamento todas las molestias que te he causado estos días, pero ya no debes hacerlo, me siento mejor y mi herida ya casi cierra por completo- Dijo Alessa sonriendo -Ya veo- Michael caminó hacia ella mientras se quitaba la ropa -Gracia por ayudarme con mis tareas y…- Alessa al mirarlo notó que Michael solo tenía puesto un bóxer, -¿Qué… -He dormido mal estos días- Entró a la cama de Alessa -Sara dijo que dormiste con ella el primer día, puedes dormir con ella está noche, además… -¿Nunca te callas? – Alessa lo miró, Michael colocó su mano en la frente de Alesaa y con un poco de fuerza la recostó sobre la cama, luego él se acostó a su lado y la abrazo, -Mañana me iré por unos días, no sé cuántos serán pero quiero descansar bien está noche- Alessa podía sentir lo caliente que estaban los pectorales de Michael su rostro estaba en el cuello de aquel joven y podía escuchar los latidos de su corazón -Les dijiste a todos que soy de tu propiedad- Murmuró Alessa -Lo eres- Alessa no dijo nada, sabía que eso la ayudaría a que nadie se pasara de la raya con ella, mientras Michael la miraba de reojo al ver que ella no se negó, él sonrió levemente, aquella anoche Michael durmió tranquilamente junto a Alessa al día siguiente ella despertó y estaba sola en su cama, Michael se había marchado, bajó para hacer sus tareas y vio a Leila cocinando -¿Por qué te levantaste?- Preguntó Leila, -Deberías descansar un poco más, hoy puedo… -No te preocupes, te ayudare- Dijo Alessa -Bien, toma ese delantal tenemos que hacer el desayuno para todos- Ambas hicieron sus tareas ese día, Alessa comenzó a adaptarse a ese lugar al pasar una semana y media tranquila, aquellos hombres que habían quedado en ese lugar las cuidaban en la noche cuando todos se habían acostado a dormir varios gritos se oyeron provenientes del bosque, Alessa despertó y miro por la ventana, vio a varias personas acercarse a la cabaña entre ellas reconoció a Alex se levantó de la cama y corrió hacia la puerta vio a varias chicas levantadas y a los soldados abriendo las rejas para dejarlos pasar. En el momento en que abrieron la puerta de la cañada para dejarlos entrar Alessa vio una imagen terrorífica, de los diez que se habían ido con Dylan solo seis volvieron heridos y cubiertos de sangre, entre ellos Dylan, quién era traído por Alex y Mateo, estaba pálido y su pierna estaba envuelta por un pedazo de tela ensangrentada -¡Alessa!- Gritó Alex, -¿¡Dónde está ella!? Un soldado la tomó del brazo con fuerza, -¡Aquí está!- Dijo llevándola al frente -Alessa, necesito que me ayudes con Dylan lo apuñalaron en la pierna. -Avisen al grupo de Michael que nos traicionaron- Dijo Dylan, Alessa lo miró pero solo los siguió, lo llevaron a su habitación y lo recostaron en la cama, Alex le quitó el pantalón -¿Hace cuánto lo apuñalaron?- Preguntó Alessa mientras sacaba todo lo que tenía en su mochila -Creo que hace unos quince minutos o un poco más- Alex miró la herida, Alessa levanto un poco la pierna y notó que no lo había atravesado -Bien- Trajeron una fuente con agua y un jabón donde ella se lavó las manos, -Tienes tanta suerte- Dijo Alessa -¿Qué demonios dijiste?- Dylan la miró miro furioso -Es increíble que en una de las casas que revise antes de venir aquí tenía un botiquín con un ungüento antibacteriano, eres un sujeto con suerte- Alessa sonriendo, todos la miraron, -Lo lamento, digo lo primero que pienso cuando hay muchas personas mirando- Ella estaba nerviosa -Solo cállate y hazlo- Dijo Dylan -Claro- Ella comenzó a limpiar la herida con agua -¿Por qué estas qui?- Preguntó Dylan -Para encontrar a mi familia. -¿Cómo? -Quiero preguntarles si saben a donde lleva el ejercito a los refugiados, ellos…- Pero Alessa se detuvo cuando escucho reír a Dylan- Ella comenzó a aplicarle el ungüento mientras lo escuchaba -¿Refugiados?- -Si, ellos se llevaron a mi madre y mis hermanas, no sé dónde se las llevaron, pero… -No estamos para salvar a nadie, una vez que toda esta mierda paso, los superiores abandonaron sus puestos habían perdido el control y ya sabes lo que sucede cuando pierden el control- Dylan sonrió, -Todos hacen lo que quieren y más… -Dylan- Dijo Alex mientras todos miraban -Si son… -¡Dylan!- Alex estaba furioso -Mujeres- Comenzó a reír, mientras Alessa bajo la cabeza y apretaba los labios, -No puede ser, ¿Estas llorando? -¡Dylan ya basta!- Alex se acercó a Dylan, -¡Para! -¿Por qué?, debe saber la verdad- Miró a Alessa, -No esperes encontrarlas vivas o al menos enteras, hay de todo, caníbales, violadores, traficantes de personas, ¡Aaaah!- Dylan había gritado, Alessa ajusto con fuerza la gaza -Michael dijo que debía darte tiempo y tener paciencia contigo, que eres difícil de tratar, tendré que hacerlo de otra forma porque estoy cansada- Alessa miró a Dylan, -Más te vale que obedezcas a la receta que te daré- Saco de su mochila una tableta de pastillas, -Son antiinflamatorios y los tomaras en el tiempo que te indique- Alessa extendió el brazo entregándoselos, Dylan miró a un lado furioso estaba a punto de tomarlos hasta que Alessa los trajo hacia ella, -Olvídalo, yo misma te los daré en el tiempo indicado, no confió en ti, toma uno ahora en seis horas te daré otro. -¡Perra! Dame las pati… -¡No!, obedece si quieres reducir el dolor, yo te las daré en el tiempo indicado, ahora descansa- Alessa abrió la puerta y se dirigió a su habitacion mientras Dylan solo permaneció callado mientras la miraba -¿Qué paso gran jefe?- Dijo Alex en tono sarcástico y riendo, -Parece que alguien te puso en tu lugar- Alex abrió la puerta, -Vere como están los demás y a contactarme con Michael y tú toma el medicamento- Dylan miró la pastilla que Alessa le había entregado, estaba furioso pero aún así la tomo. -Alex- Dijo Alessa lo estaba esperando -Fue muy gracioso lo que hiciste- Dijo Alex -Dylan dijo que hay un traidor, ¿Qué sucedió? -Bueno, estábamos cerca de llegar al lugar indicado, pero nos estaban esperando, varios murieron y varios días fueron desperdiciados, cuando logramos escapar caminamos durante dos o tres días siempre vigilando y dos hacían guardia de noche, hoy estábamos cerca de llegar y bajamos la guardia, Gabriel apuñalo a Dylan en la pierna, Mateo lo mató, pero- Alex miró a un lado, -Dylan aprecia ser el objetivo es el líder y es posible que el otro objetivo sea Michael, él es el segundo al mano. Alessa estaba preocupada, -Él... -No te preocupes, si Dylan logró notar el cuchillo que nisiquiera notamos nosotros, Michael puede hacerlo mejor, Dylan entreno personalmente a su hermano menor- Alex sonrió y luego la miró miro preocupado, -Lo que dijo Dylan de tu familia... -No te preocupes, ellas están bien, lo se- Alessa sonrió levemente -¡Contestaron!- Gritó Emiliano Alex corrió hacia ellos y tomó el radio, -Michael- Dijo Alex -Alex ¿Qué sucede? - Preguntó Michael -Mierda, ¿Están bien? -Si. -Tiene que volver, nos traicionaron y… -Ya lo se. -¿Qué? -Estos bastardos nos estaban esperando, nos desviamos del camino original así que es posible que tardemos más de lo normal en volver, ¿Cómo esta Dylan? -Lo apuñalaron en la pierna. -¿¡Qué!?, Él… -Tranquilo, nuestra enfermera se ocupo y lo tratara estos días para que mejore, esta fuera de peligro. Escucharon un suspiro de alivio de Michael, -Bien, intentaremos volver. -Cuídate y no confíes en nadie, puede que tú también tengas un traidor contigo. -Lo sé, nos vemos. -Adiós. -¿Y ahora?- Preguntó Alessa -Solo nos queda esperar- Dijo Alex
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