REENCUENTRO

1167 Palabras
Como lo había dicho Michael, ambos siguieron unas horas y volvieron a descansar, estaban atentos, estaba anocheciendo y cualquier cosa podía cruzarse en su camino la única luz que poseían, la luna, fue cubierta por nubes y aquel campo abierto se volvió oscuro. Michael continuó caminando mientras escuchaba varios sonidos muy cerca de él, tomó con fuerza a Alessa y siguió caminando, -¿Los escuchas?- Preguntó Michael -Si- Susurró Alessa, los infectados estaban cerca de ellos, pero no podían verlos a medida que avanzaban solo escuchaban aquellos tenebrosos rugidos de hambre, Alessa estaba atenta podía escucharlos y también la respiración de Michael los latidos de su corazón estaban a mil, Alessa podía sentirlos, él tenía miedo. Lento pero seguro se estaba alejando de aquel campo abierto, el cielo tronaba porque una tormenta se acercaba, poco a poco volvieron a introducirse en el bosque. Una vez dentro del bosque Michael comenzó a buscar refugio. -No creí que llovería- Dijo Alessa débil Al escucharla Michael se detuvo, -¿Qué te pasa?- Preguntó -Tengo sueño es todo. -¿Sueño?- Michael comenzó a caminar más rápido buscando algún refugio, -No cierres los ojos- Dijo Michael, no podía ver nada excepto en los momentos en los que los rayos iluminaban el cielo, pero entre aquellas iluminaciones Michael podía ver ciertos movimientos no muy lejos de ellos, aquellos infectados estaban cerca, escucho varios gritos cerca de ellos corrió lo más rápido que pudo mientras cargaba a Alessa -¿Por qué corres?- Preguntó Alessa -Para que no te duermas- Contestó Michael para no asustarla -Ya veo- Contestó Alessa su vos se sentía débil, Michael tocaba todo lo que se cruzaba a su paso intentando encontrar un lugar seguro, entre ellos golpeo un enorme árbol, cuando decidió seguir ni siquiera fue capaz de dar un solo paso, volvió al árbol y lo golpeo se dio cuenta de que estaba hueco, comenzó a golpearlo con fuerza hasta que rompió una pequeña parte de aquel viejo árbol, entró junto a Alessa y en ese momento escucho a varios infectados correr a su lado, por suerte él y ella ya estaban dentro, junto las hojas para que no pudieran verlos, desato las sogas y se sintió húmedo - ¿Qué es esto? - Michael bajo la mitrada y todo a su costado al mirar su mano notó sangre, luego miró a Alessa, levanto su remera y noto que la herida estaba un poco abierta -No es nada grabe, solo un poco de perdida de sangre- Dijo Alessa -Es mucha. -No, no es tanta, solo debo descansar. - ¿Qué pasara si cierras los ojos? -Dormiré es todo. - ¿No mientes? - ¿Qué? - Alessa lo miró, por primera vez parecía estar triste como si estuviera a punto de llorar, -No, no miento- Contestó Alessa, -No es grabe solo un poco de sangre, pero es porque caminaste demasiado es todo. -Duérmete, are guardia. -No dormiste nada desde la noche anterior es mejor que yo… -Dije que te duermas- Él ni siquiera la miró y esas palabras parecían una orden -Bien, si necesitas ayuda solo dime- Pero Michael no contestó, permaneció con la mirada fija en aquel montículo de hojas que había hecho en la enorme grieta del árbol esperando a que ningún infectado se acercara, Michael la miró por un momento donde ella intentaba acomodarse, cerró los ojos por un momento y de una forma un poco violenta se acercó a ella, extendió su brazo y la abrazo de un lado para que se acomodara a su lado, -G-gracias- Dijo Alessa, Michael no contestó solo mantuvo la guardia, ella se durmió lentamente hasta caer en un sueño, Michael solo esperaba a que aquella tormenta pasara y a cada momento verificaba que Alessa aun respirara al pasar las horas miró la pequeña grieta y notó que estaba amaneciendo, luego miró a Alessa a pesar de que quería volver con su hermano y no faltaba casi nada para llegar al campamento, Alessa estaba débil y herida, suspiró y solo permaneció a su lado hasta que recuperara un poco de fuerza. Aquel día Alessa había dormido más de lo que Michael esperaba, había pasado un día entero y él solo la cuido hasta que despertó, - ¿Aun es de noche? -Dormiste todo el día. - ¿¡Todo el día!? -Baja la vos. -Perdón, pero ¿Por qué no me despertaste? -No era necesario, mañana podemos volver al camino y llegaremos al campamento. -Lamento atrasarte. -Come- Michael le entregó una lata de duraznos. -Creo que es demasiado lujoso comer esto- Michael la miró arqueando una ceja, - ¿Quieres comerlo conmigo? - Él no contestó, solo extendió su mano y tomó uno, Alessa solo sonrío, ambos durmieron juntos y al otro día se dirigieron al campamento, Alessa podía caminar, sentía un poco de dolor pero era normal la herida solo fue superficial, habían pasado barias horas en las que ambos se mantuvieron en silencio, pero este seria un lugar nuevo para Alessa y ella ya no soportaba el silencio, - ¿Crees que me acepten? -Lo harán. -Dijiste que tu hermano es difícil, ¿él me aceptara? Michael dejo de caminar y la miró, -Dale tiempo y ten paciencia, es difícil de tratar, pero si lo haces bien, serás una más. - ¿Algo más? Michael notó que estaban a punto de llegar, -No te acerques a los hombres, no importa lo que te digan, no lo hagas. Si sucede algo con las mujeres dímelo a mí, hay dos mujeres Casandra y Sara son hermanas y bastante agresivas con las mujeres, ten cuidado con ellas y obedece las reglas, así las demás no te joderan. -Veo que eran bastantes cosas. -Solo baja la cabeza y obedece- Ambos había llegado a un campo abierto, había una cabaña bastante grande a unos metros de ella un granero y un pozo de agua una pequeña huerta, un pequeño rio a varios metros del lugar así como las rejas que rodeaban el lugar para impedir el paso, notó a las personas que estaban en ese lugar, entre ellos destacan los jóvenes que portaban armas y estaban vestidos como militares, había uno de cabello n***o, tes blanca, alto y su mirada parecía ser fría, parecía estar revisando un mapa, estaba concentrado y serio hasta que notó dos figuras a lo lejos, tomó rápidamente su rifle y los apunto pero parecía estar sorprendido, Alessa miró rápidamente a Michael y lo supo, él estaba sonriendo aquel joven era su hermano mayor, Michael soltó la mano de Alessa y corrió hacia él, él joven dejó todo e hizo lo mismo, ambos se abrazaron - ¿¡Dónde estabas!? - Preguntó él joven furioso y llorando -Intentando volver- Contestó Michael riendo Aquel joven lo abrazó hasta que notó la presencia de Alessa, él la miró por un momento, - ¿Quién es ella? - Preguntó serio -Dylan, ella es Alessa, la mujer que me salvo la vida. -Hola- Dijo Alessa con una sonrisa nerviosa.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR