CIUDAD

3123 Palabras
Había pasado un mes desde aquel día, un mes entero en el que Michael no volvió a dirigirle la palabra a su hermano, un mes en el que Dylan casi no hablaba, nada más que dirigir el grupo para sobrevivir y llegar a un lugar en el cual establecerse. -¿Crees que volverán a hablarse?- Preguntó Leila -No lo se, me preocupa Dylan, desde ese día, él no volvió a hablar de nada, ni siquiera lloró por ella o intentó arreglar las cosas con Michael- Contestó Alex -Tal vez, lo afectó demasiado- Dijo Luis -Me gusta el nuevo Dylan- Dijo Max, -Es más reservado con sus cosas, no habla y no protege al idiota de su hermano, además no está esa perra, eso significa que ya no puede ser manipulado por ella. -Alessa jamás lo manipuló- Dijo Leila -Las zorras como ustedes siempre manipulan a los hombres- Max se acerco a Leila, -Estoy seguro que ya tienes a este- Apuntando a Alex -Por favor, ve a ser un macho victimizado a otro lado Max- Alex lo empujó, Max frunció el ceño y caminó hacia Dylan -Dylan, ¿A dónde iremos ahora?- Preguntó Max Dylan se levantó e hizo una seña llamando a Alex, -¿Qué sucede?- Preguntó Alex -Nos mantuvimos en el mismo lugar más tiempo del que debíamos, las lluvias de estos días hicieron que el río crezca, así que estamos acorralados- Dylan miró el cielo, -Otra tormenta se aproxima, tenemos que movernos antes de que se inunde más y no tengamos otro lugar. -¿Entonces a dónde iremos?- Preguntó Alex -A la ciudad. -Dylan… -Lo se, es más peligroso, pero no sabemos que hay debajo del agua, podría haber más infectados, podría estar contaminada o nos quedaríamos por días hasta que vuelva a bajar, no podemos correr ese riesgo, iremos a la ciudad y nos ocultaremos en algún edificio. -Es muy peligroso- Alex suspiró -Cállate y haz lo que te dice, él es el líder- Dijo Max empujando a Alex, Dylan buscaba el camino que los llevaría a la ciudad -Dios, eres insoportable- Le dijo Alex a Max, Alex caminó hacia Dylan, -Si lo aremos, tenemos que hacerlo ahora, si está tormenta es como la última podríamos… -No te preocupes, me preocupa más el anochecer, es más peligroso- Dylan llamó a los demás, -Iremos a la ciudad e intentaremos establecernos en un edificio. -¿Un edificio?- Gerónimo miró a los demás -Sera solo hasta que encontremos un lugar para establecernos mejor- Dijo Alex -Vamos- Dylan tomó su armas y caminaron, habían logrado salir del bosque, dirigiéndose a la ciudad, la luz desaparecía lentamente -En poco tiempo, ya no tendremos la luz del sol- Dijo Luis -No me digas- Contestó Alex, -Solo presten atención a los alrededores- Michael caminaba detrás de ellos, miraba cada lugar, hasta que se detuvo, Alex notó que Michael ya no avanzaba, caminó hacia él, -Michael tenemos que avanzar. -Tenemos un problema- Balbuceó Michael, Alex miró en la misma dirección y llamó a Dylan -Tenemos que avanzar- Gruño Dylan mientras avanzaba hacia ellos, hasta que lo vio, el enorme cartel de bienvenida de la ciudad, estaba lleno de personas ahorcadas, era una advertencia para quienes pretendían ingresar a la ciudad -¿Qué crees?- Preguntó Alex -Que estamos en su territorio, puede que si seguimos avanzando nos alejemos lo suficiente- Contestó Dylan, -De igual forma debemos prestar atención podrían estar asechándonos ahora. -¿Y porque no nos atacan?- Preguntó Max -Puede que está sea la razón- Contestó Dylan, levantando su arma, -Todos estamos armados, ahora avancemos, no quiero más demoras- Dylan se alejó de ellos -Ya escuchaste a tú hermano- Dijo Alex, siguiendo a Dylan, pero Michael miró por un momento aquellos cuerpos, notó que uno de ellos estaba fresco, frunció el ceño y se mantuvo alerta -No me lo esperaba- Dijo Luis -¿Qué cosa?- Preguntó Gerónimo -Lo calmado que está, se supone que la ciudad es más peligrosa, pero…- Luis miró los edificios y locales, -Está bastante tranquilo- Hasta que escucharon ruidos dentro de una farmacia, -Sabía que no podía ser tan bueno- Luis apuntó su arma al igual que los demás -¡Sal o te volamos la cabeza!- Gritó Gerónimo -¡No disparen por favor!- Dijo un hombre de unos 28 años, quien salió con las manos arriba al igual que otros dos hombres los cuales tenían 23 y 19 años y dos mujeres de 28 y 20 años -Son solo unos idiotas- Dijo Max -No parecen estar armados- Dijo Gerónimo -N-no, no lo estamos- Contesto el más joven -Cállate- Max suspiró -Vámonos- Dylan siguió avanzando, pero una de las jóvenes tomó su mano -Por favor, llévenos con ustedes, le prometo que le seremos útil, no tenemos armas, ni comida y no tenemos forma de defendernos aquí, todo nuestro grupo fue asesinado- Ella comenzó a llorar, -Por favor, haré lo que quieras. -¡Sasha que haces!- Dijo la mujer -¡No puedes!- Dijo el joven -¡Quiero vivir Erick!- Ella volvió a Mirar a Dylan, -Lo que quieras. -¿Lo harías con cualquiera?- Preguntó Max con una sonrisa -¡Si!- Contestó Sasha -¿Qué?- Preguntó Day, -Sasha no los conocemos, no sabemos si son confiables. -Tal vez solo a las mujeres- Dijo Max, mirando a Day, ella dio un paso atrás asustada -Si damos el si, vendrán todos, no solo ellas- Dijo Gerónimo Alex caminó hacia Dylan, -No me importan las mujeres, pero necesitamos más hombres. -Lo se- Dylan sintió un fuerte apretón en su brazo, bajo la mirada y notó que Sasha no lo soltaba, -Si no me sueltas, te romperé el brazo. Ella se apartó rápidamente, -Bien, pueden venir y mantendrán su distancia, hasta que confiemos en ustedes- Alex miró a los hombres, -¿Cómo se llaman? -Él es Andrés, él Alan y yo soy Erick. -Soy Alex, él es Max el más estúpido, él es Gerónimo, él es Luis, el que tiene cara de que quiere matarlos se llama Michael y es el hermano menor de nuestro líder Dylan, no se metan con él o Dylan los matará, ella es Leila y está pequeña de aquí es Abigail, hermana de Gerónimo, así que tampoco la toquen o él los matará. -Un gusto- Dijo Andrés -Educado, me gusta- Murmuró Alex, -Bien, dijeron que no tienen armas así que les daremos esto- Alex le entregó tres cuchillos de combate, -Por ahora será esto, al menos hasta que confiemos en ustedes, si hacen algo raro- Alex los miró serio, -No dudaremos en dispararles en la cabeza, que quede claro. -S-si- Contestó Alan asustado -Debes ser el más pequeño- Dijo Luis -Alan tiene 19 años, Erick tiene 23 y yo tengo 28 años. -Intentaré recordar que tú eres el más débil- Le dijo Alex a Alan, -Mantente cerca y ustedes- Mirando a Day y Sasha, -Es mejor que usen las palabras con cuidado, Max es el más hostil con las mujeres y el más enfermo en cuanto a sexo, no se acerquen a él. -S-si- Contestó Day, -¿Escuchaste?, ten cuidado. -Bueno, no me molestaría si fuera cualquiera de ellos, son muy apuestas- Sasha miró a Michael, -Además, si tienen armas y esa ropa de militares, entonces saben sobrevivir sin problemas. -Sasha, tienes que pensar, intentamos sobrevivir no tener sexo o pareja. -Es lo que necesitamos, sabes que no podremos sobrevivir con un niños y dos idiotas que siempre se quieren esconder- Sasha dejó de mirar a Michael y miró a Dylan y Alex, luego a Luis y por último a Gerónimo -Hablo enserio, gracias a ellos aún seguimos con vida. -Lo que digas- Sasha caminó hacia Leila y Abigail, -Disculpen, ¿Ustedes tienes algún tipo de relación con ellos? -Solo para ayudarnos y sobrevivir- Contestó Leila -Soy la hermana menor de él- Apuntando a Gerónimo, -¿Por qué? -Ha, solo por curiosidad es todo- Sasha caminó hacia Alex, -No te molesta que camine a tu lado, ¿Verdad?,es que tengo mucho miedo. -Creí haberte dicho que mantuvieras la distancia- Dijo Alex -Es que…- Sasha lo miró de reojo, -Me siento más segura a tu lado, Erick y los demás solo sabían esconderse y la comida casi siempre escaseaba y ellos nunca querían buscar más por miedo a los… Alex suspiró, -Sobrevivir no es ser valiente y salir a cumplir el capricho de una mimada que tiene hambre, ocultarse es la mejor opción y más sino tienes armas, la comida durará lo que deba durar y pasarán hambre, eso es algo obvio, pero creer que estarás a salvó con nosotros es un grabé error, si te vuelves inútil o un estorbo, te dejamos- Alex siguió avanzando, mientras Sasha permanecía callada, miró a los demás buscando otro candidato, miró a Gerónimo, pero ya tenia una hermana que era su prioridad, luego a Luis, pero estaba hablando con sus compañeros, ella los necesitaba solos, así que esperaría hasta la noche. -Disculpa, ¿Cómo sobrevivieron?- Preguntó Leila a Day -Nos mantuvimos ocultos en un edificio de apartamentos, una vez cada dos semanas recorríamos uno o dos departamentos buscando suministros, pero las cosas empeoraron cuando un grupo entro a el edificio buscando comida, nos encontraron, éramos trece y ahora solo somos cinco. -Debió ser difícil- Dijo Abigail -Por curiosidad, ¿Alguno de ustedes sabe algo de medicina?- Preguntó Leila -Soy maestra de jardín, Sasha solo vivía con sus padres, Andrés trabajaba en construcción, Erick era repositor y Alan apenas había entrado a la universidad cuando todo esto sucedió. -Entiendo, bien, es un gusto Day, está noche tú y Sasha pueden ayudarnos con la distribución de la comida- Leila le sonrió -Claro- Day se sentía a comoda con ellas El sol caía lentamente, -Tenemos que encontrar un lugar rápido- Dijo Luis -De noche puedes esconderte de los infectados- Dijo Alan -Eres una presa fácil, además esas cosas son más activas de noche- Contestó Luis, miró un pequeño negocio, sonrió y miró a Erick y Andrés, podemos ver un momento ese lugar, tal vez encontremos algo. -Que sea rápido- Dijo Dylan, ellos entraron y a pesar de ser poco, encontraron comida -Ese lugar parece bueno- Dijo Alex -Es alto y parece que esta en mal estado- Contestó Andrés -Ese es el objetivo, no debe parecer un buen lugar para ocultarse- Contestó Alex, Dylan fue el primero en entrar, detrás de él fu Alex, Michael y los demás. El lugar parecía estar abandonado y era oscuro, decidieron ir al sexto piso, sería más fácil vigilar las calles y estar atentos a cualquier ruido de abajo o arriba, se instalaron en un departamento que tenía un pequeño balcón que daba a la calle, estaban en la sala de estar mientras uno de ellos vigilaba, está vez le tocaba a Max vigilar, así que fue al balcón y esperó, mientras los demás estaban comiendo -Al menos está noche comeremos- Dijo Sasha mirando a Erick -Esa noche no encontramos nada para comer, tú solo esperaste en el departamento, mientras nosotros arriesgábamos la vida por una inútil- Contestó Erick hostil -Se nota que son unidos- Insinuó Alex -¿No hay algo más?- Preguntó Sasha, aunque nadie le prestó atención, ella miró la comida que todos tenían entre ellas notó la lata de duraznos que tenía Michael, -¡Duraznos!- Dijo Sasha maravillada, extendió su mano para tomar la lata Michael la miró y tomó su brazo golpeándola contra el suelo, -Si vuelves a intentarlo, te mato- La soltó y siguió comiendo Sasha frunció el ceño, -Creí que todos compartíamos la comida. -No se que te hizo creerlo, tus compañeros nos ayudaron a encontrar está comida, por ende, una parte les corresponde, pero si no ayudas te dejamos, ya te lo dije- Alex le dio un bocado a su comida y la miró, recordando algo más, -Una cosa más, no vuelvas a intentar tomar algo que no te pertenece o te cortamos las manos. -Lamento todas las amenazas- Dijo Gerónimo, -Pero debemos ser precavidos. -No te preocupes, lo entendemos, además tenemos una niña rebelde en nuestro grupo- Dijo Day riendo -¿Cómo es que logran soportarla?, en mi grupo ella hubiera muerto hace mucho- Gerónimo miró a un lado -Bueno, la conozco desde que sus padres se mudaron y su madre estaba embarazada, cuando cumplió los siete años me convertí en su niñera y básicamente la crié, ella proviene de una familia muy acomodada, así que no debe sorprenderte su comportamiento. -Aun así, si sigues consintiéndola, el día que no estés ella morirá de la forma más simple y será tu culpa, deja que aprenda aunque duela, déjala- Gerónimo miró a su hermana, -Ella solía ser así, intentó protegerla todo lo que puedo, pero hay cosas que dejo que las haga sola, aunque me duela verla cansada, se que es probable que muera con todo esto y ya no pueda ayudarla, pero al menos moriré sabiendo que ella sobrevivirá con lo que ha aprendido. -Tú… tienes razón- Dijo Day, mirando a Sasha, -Intentaré ser más como tú y la dejaré madurar. Alex: -Debió pasar por mucho para cuidar así esa lata de duraznos- Dijo Andrés Alex lo miró y colocó su mano en la cabeza de Andrés, bajándola con fuerza, -¡Shhh!, ni siquiera hables de eso tan fuerte. -¿Qué?, ¿Por qué? -Digamos que es un recuerdo amargo, muy amargo para varios aquí. -¿Entonces porqué la sigue teniendo? Alex miró a Michael, -Creo que en el fondo, él espera dársela cuando la vuelva a encontrar. -¿A quien? -Olvida lo que dije, solo no menciones eso- Apuntando a la lata, -Si no quieres morir. -Claro- Andrés se acercó a Alan y susurro a su oído, -No menciones la lata y aléjate de ese sujeto- Señalando con la cabeza a Michael. -Claro- Alan miró a todos, -- Pensó Alan Michael, -Una competencia- Murmuró Alessa, Michael se detuvo y miró -¡Acérquense caballeros!- Gritaba el hombre que había organizado aquella pelea, -Él premio es lo más codiciado en estos días- Varios hombres lo miraron, -No, no es una mujer señores, pero es algo muy parecido- Señaló varias latas de comida -Son latas de comida, ¡Mira, duraznos!- Dijo un hombre -No he comido frutas en meses- Dijo otro -¿Cuál es la trampa?- Preguntó un hombre -No hay trampa amigo, solo deben vencer a tres de mis hombres y las latas son todas suyas- El organizador sonreía, ¿Alguien quiere comer está noche?, solo deben dar un paso al frente, la entrada es una lata de comida. Michael decidió ignorarlo, hasta que vio a Alessa, ella sonreía al ver los duraznos, -Ahora que lo recuerdo, a ti te gusta esa fruta- Dijo Michael Alessa sonrió levemente, -Es que, todo en esa fruta es delicioso, pero hoy en día comer una fruta así es un privilegio. Michael acaricio la cabeza de Alessa y dio un paso al frente, -No tengo comida, pero tal vez esto sirva- Tomó su arma y se la enseñó Él hombre intentó tomarla rápidamente, Michael arqueo una ceja y lo miró, así que aquel hombre se controló, -P-por hoy podremos hacer una excepción, cuando uno necesita comer hace lo que sea, ¿no? -Claro- Contestó Michael mientras dejaba su arma en la mesa, sintió un tirón en el brazo, miró hacia atrás y vio a Alessa tomar su mano -¿¡Qué haces!?, Michael van a golpearte y ¿si pierdes el arma?, no quiero que te lastimen- Alessa no quería soltar su mano Michael sonrió y acaricio su mejilla, -Es un poco difícil que pierda, además, -Se acercó al oído de Alessa, -El arma no tiene balas, no te preocupes, solo piensa como comerás los duraznos- Michael caminó al centro y esperó las reglas, solo eran tres quienes se atrevieron a entrar, Michael y dos hombres más -Bien, las reglas es que no las hay, salvo una, solo puede haber un ganador, así que no quiero grupos de nada- El hombre sonrió -Les presento a Nico, su primer contrincante- Un hombre alto y con un buen físico, -Si logran ganarle, podrán enfrentarse a Nelson y Rex- Uno era más grande y musculoso que el otro -Hijo de perra- Murmuró un hombre, quien apenas tenía algo de músculo, el hambre en aquellos lugares era normal, había escasez de comida si no tenías con que intercambiar, pero a Michael no le importo demasiado, ya había enfrentado hombres así, solo miró hacia atrás y notó la preocupación de Alessa, le sonrió -Todo estará bien- Murmuro Michael, Alessa apretó los labios y no lo perdió de vista, los dos primeros hombres no lo habían logrado, pero Michael pasó a los dos primeros hombres con facilidad, hasta que se enfrentó al ultimo de ellos, un hombre alto y con un buen físico, la pelea fue larga y dolorosa, Michael se dio cuenta que aquel hombre no era común, -- Pensaba Michael, aquel hombre detuvo varios de sus ataques y también golpeo a Michael, comenzó a sentir húmeda su remera, miró hacia abajo y notó como de su boca comenzaba a caer sangre, Michael frunció el ceño y trono sus dedos -¡Maniobra escroto!- Al escucharlo Michael miró a un lado y vio a Dylan junto a Alessa, sonrió y esperó a que el hombre se acercara, aquel hombre intentó golpearlo en la cara, pero Michael se agachó rápidamente y golpeándolo en la entrepierna, obligándolo a caer al suelo, el último golpe que propinó Michael fue una patada en la cabeza del hombre dejándolo inconsciente -Quédate ahí, perra- Dijo Michael, miró al hombre que organizó la pelea, quien le entregó el arma y las latas, estaba furioso, pero se alejó de el al ver a Dylan caminar hacia ellos, ya conocían a Dylan y sabía bien que no debían meterse con él, Michael solo miró las latas, buscando la de duraznos, al encontrarla la tomó y se sentó dejando caer las demás Dylan se sentó a su lado y lo miró, -Tú cara es un asco- Comenzó a reír, -¿Por qué lo hiciste?, sabes que tendremos comida está noche. -A alguien le gusta los duraznos- Contestó Michael con una sonrisa, esa era la única lata que no había dejado caer -¿Qué?- Dylan no lo entendió, hasta que vio a quien miraba Michael, era Alessa quien corría hacia él Alessa corrió rápidamente, se sentó delante de Michael y comenzó a limpiar su rostro, -Mira tú cara- Dijo Alessa triste, -Todos esos golpes fueron solo a tu cara. -No le pasó nada grabe, tal vez tendrá la cara un poco hinchada, es todo. Fin del recuerdo: -Te encontrare- Pensó Michael mientras abrazaba la lata en aquel oscuro y frío departamento
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