Vincent sonrió de par en par, -Ahora que lo recuerdo, no solo vinimos a joderlos, también vinimos por algo más, Noah tráelo- Noah trajo a Andrés y lo arrojó a los pies de Vincent, -¿Dónde está?
Andrés levantó la mano y señaló un habitación a lo lejos, -Allí está la comida, lo vi a Leo sacarla de allí, y…- Miró a Leo, -También hay armas en el sótano.
-¡Muy bien!, así me gusta- Se acercó a Andrés, -Obedientes- Miró a sus hombres, -Vallan por las armas, ustedes, quédense, vamos a jugar al doctor con el muchacho, parece que nadie te ayudara- Vincent cortó la remera del joven, -Te haré un corte longitudinal y transversal en el vientre, expondré tus órganos y te los quitaré, excepto por los vitales, quiero ver tu expresión cuando veas tus órganos- Comenzó a cortar lentamente el vientre del joven, el comenzó a gritar, varios cubrieron su boca, -Espero que esto sirva de lección- Dijo Vincent, cortó una parte, hasta que escucho fuertes gritos
-Esos son ¿Infectados?- Preguntó Alan, podía escucharse aquellos pasos, corrían mientras el sol se ocultaba, los disparos los habían atraído, pero no solo a ellos, también a un grupo que estaba cerca del área, los escorpiones, Vincent levantó la mirada y sus hombres tomaron sus armas, todos se dirigían a ellos
Leo se levantó y empujó a Vincent lejos del joven, uno de los hombres de Vincent golpeó a Leo en la cabeza, él comenzó a sangrar, estaba a punto de darle otro golpe, pero Leo miró detrás del hombre y vio a Max apuntando su arma, de un disparo y le voló la cabeza, Brais corrió hacia Alex y con un bisturí cortó las ataduras de sus manos
Uno de los hombres vio a Brais y corrió hacia él con su arma, -¿¡Que crees que haces maldito bastardo!?- Pateó a Brais, él apuñaló al hombre y Alex lo golpeó y le quitó el arma, comenzó a disparar alejando a Vincent y sus hombres, Brais corrió hacia los demás y cortó las ataduras mientras Alex y Max los mantenían a raya
-¡Dylan!- Dijo Alex, pero Dylan se mantenía en la misma posición en el suelo, -¡Dylan tenemos que irnos!- Ni siquiera lo miraba
-¡Esto es una mierda!- Gritó Leo, corrió hacia Dylan, lo tomó del brazo y lo llevo a rastras hasta el patio trasero con los demás, Brais ayudo al joven a quien Vincent le había cortado el vientre, comenzaron a escuchar disparos, Leo escuchó varias voces, miró las casas de alado y notó que en los techos había varias personas que reían
-Personas e infectados, ¡Dos por uno!- Gritó uno de ellos mientras reía, Leo corrió hasta la trampilla junto a Dylan y la abrió
-¡Entra!- gritó Leo, empujó a Dylan, Alex entró junto a él y varios más, aunque las personas que habían vuelto excepto por Day, estaban dentro de la casa, Leo se lamentaba a cada segundo al escuchar sus gritos, los pedidos de ayuda, está vez no podría ayudarlos y eso lo sabía, cerró los ojos, respiró profundamente y entró cerrando la trampilla
-¡Leo por favor, ayúdame!- Gritó Andrés, pero Leo solo siguió ignorando los gritos, en aquella casa se había desatado una masacre, los infectados estaban a punto de arrazar con todo, pero los escorpiones lo impidieron tomando tanto infectados como personas en su poder, Vincent y sus hombres habían logrado escapar excepto por dos que habían muerto
-¡Rápido!- Dijo Alex, pero notó que Dylan ni siquiera se levantaba, -Dylan- por favor, tenemos que irnos.
-Ha estoy arto- Leo caminó hacia Dylan, lo levantó violentamente y lo golpeó en el rostro, -¡Muévete!- Dylan solo lo miró, pero Leo frunció el ceño y volvió a golpearlo en el rostro, -Todo lo que hiciste quedó en el pasado, si eres una mierda, pero al menos no dejas morir a tus hombres, haces lo que puedes y necesito que permanezcan con vida, el grupo te necesita y si Michael está vivo, entonces debes mantenerte vivo por él.
Dylan limpió la sangre de su rostro, se levantó y miró a Leo, -Lo lamento.
-Te necesito fuerte Dylan, porque después de esto, no se si pueda hacerlo solo- Leo recordaba los gritos de las personas, aún podían escucharse un par de disparos
-Lo haré- Dijo Dylan
-Eso es excelente, porque no se si lo notaste, pero estamos en las cloacas y aquí hay un olor asqueroso y creo que tienes mierda en la pierna- Dijo Alex con una sonrisa
-Cállate- Contestó Dylan, siguieron un par de horas por las cloacas, caminaron derecho, allí afuera era de noche y podían escucharse los gritos de varios infectados en la ciudad, aquellos gritos se escuchaban por las alcantarillas, podían ver a varios correr
-Son muy activos de noche- Dijo Nicolás al verlos, -Más de lo que creí.
-Esto una clara desventaja- Dijo Leo
-No podremos huir si nos siguen de noche tanto las personas como los infectados- Dylan suspiró, -Solo nos queda encontrar un mejor lugar.
-Tenias razón- Dijo Leo, Dylan lo miró, -Tenias razón con todo, Andrés nos delató, es más que seguro que lo hizo para sobrevivir- Miró a un lado, -Aunque nos condene a todos, entregó la comida y las armas, no debí confiar en él.
-Escapamos, es lo único que importa- Dijo Dylan, siguieron caminando hasta llegar a las afueras de la ciudad, estaban debajo de un puente, el bosque era inmenso y oscuro, si no fuera por la luna, ellos no podrían ver nada, decidieron resguardarse en algún lugar del bosque, alguien pudo haberlos visto escapar por aquella trampilla en el patio trasero e iría por ellos, estaban heridos y no sería bueno si los encontraban en ese estado, el frío era despiadado y no estaban en condiciones de estar a la intemperie, caminaron armados, pero quienes iban al frente eran, Leo, Dylan y Alex, mientras de detrás del grupo, estaban Luis, Max y Gerónimo, los pocos que quedaban estaban en el medio
-¿Sientes eso?- Preguntó Alex
-Comida- Murmuró Leo
-Deben haber personas aquí- Dijo Dylan
-Si no fuera por el aroma que siento, no hubiera prestado atención a eso- Dijo Leo, mirando una cabaña a unos veinte metros de ellos
Michael:
Toc, toc, Michael se había dormido de tanto pensar en todo lo que le sucedía, -¿Michael?- Alessa entró a la habitación, -Michael, la comida está lista- Pero él permanecía en la misma posición, ella caminó hacía él y se sentó a su lado, lo observó dormir por un momento, extendió su mano y acarició el rostro de Michael, él se despertó al sentir en su mejilla caricias cálidas, miró y logró verla sentada a su lado, tomó la mano de Alessa y se sentó rápidamente
-¿Qué necesitas?- Preguntó mientras miraba el suelo
-La comida está lista.
-Bien, vamos- Se levantó y se dirigió a la cocina primero
Alessa lo observó salir de la habitación, suspiró, -Otra vez se comporta extraño- Pero está vez decidió ignorarlo, sin saber que las mejillas de Michael estaban completamente rojas, su respiración estaba agitada y su rostro estaba caliente, una vez que él asimiló que estaba enamorado, todo le resultaba más difícil cerca de ella, ambos estaban en la cocina, Alessa sirvió la comida y se sentaron, la casa está a oscura y apenas se podía ver algo en las ventanas las cuales estaban tapadas, solo la luz de la luna, Alessa miró a Michael y notó que no comía, -¿Por qué no comes?, ¿No te gusta?- Pero el no contestaba, Alessa miró a un lado avergonzada, -La próxima lo haré mejor, lo prometo- Michael la miró rápidamente y comenzó a comer, -No tienes que comerlo si no te gusta.
-No tienes que preocuparte- Solo dijo eso en un tono frio y siguió comiendo sin mirarla, Alessa se levantó y se dirigió a la cocina, -Me siento incómodo- Pensó Michael, frunció el ceño, golpeó la mesa y se levantó para hablar con Alessa, se dirigió a la cocina, ella estaba limpiando su plato hasta que vio una sombra que paso rápidamente por la ventana, Michael se alarmó, tomó el brazo de Alessa y la atrajo rápidamente hacia él, -Ve arriba lo más silencioso que puedas y escóndete- Alessa lo miro asustada, -Ahora- Dijo Michael mientras tomaba un hacha que estaba a un lado de la chimenea, Alessa subió silenciosamente al segundo piso, tomó su bisturí y esperó en la escalera, miraba a Michael, no pensaba dejarlo solo allí, si el necesitaba ayuda ella lo ayudaría