102

2076 Palabras

-Nico- Era una plácida mañana que aunque desvelados compartíamos entre risas. Tony despertó y seguido a él, como si se le hubieran quedado pegadas las sábanas, salió el imbécil de Cristian. -¿Estabas aquí anoche?- le pregunté desde la silla del comedor donde estaba sentado con Anthony mientras armábamos un rompecabezas que sacó de su habitación. Él se restregaba el ojo y giró hacia la cocina dándome la espalda por completo. -Buenos días para ti también- escuché su tono molesto, me daba igual caerle o no bien. Era una plaga y estaba ansioso por exterminarlo. ¿Sería el machismo involuntario nacido de mi instinto animal o era sólo el instinto de supervivencia el que me decía que las cosas no estaban seguras con ese intruso cerca? Me daba lo mismo, honestamente, sólo quería partirle la cara

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR