-Nico- -Cariño, lo lamento- sostenía su cadera con una mano, la que no hacía doler mi brazo- ¿Qué quieres que haga? Ese tipo no me cae nada bien. -Lo sé- afirmó lavando los platos que ambos ensuciamos- Pero a Tony sí y no puedo apartarlo de su amigo. -¿Amigo?- me puse a su lado y arqueé la ceja- ¿Crees que es su amigo? Pero si es hasta mayor que yo- abrí los ojos exageradamente y ella bufó. -Es cierto- admitió- Pero da igual, Adrián lo trajo y es él quien lo debe sacar de aquí- hizo una mueca. -Es cierto- repetí yo- Supongo que hablaré con él. Ella se rió secando sus manos. -¿Ah sí?¿Y el gran abogado Adrián Brown hace lo que su querido yerno le dice? Vaya que las cosas han cambiado el último año ¿no?- exclamó cuando la jalé entre mis brazos, el herido poco me dolía cuando estaba a s

