-Nico- Por fin pude salir del maldito hospital, aunque fuese sólo para entrar en otra habitación, encontrando a mi pequeña hermana más frágil que nunca. -Cariño, lo siento tanto- dije lamentándome mientras me paraba a su lado. Su aspecto era ido, se veía sedada. Aún así me miró en la bruma de su mente y aunque no podía sonreír, ella movió la mano suavemente- Lo siento, Noe- sentí las lágrimas picar en mis ojos- Estoy aquí, hermana. Ahora mejorate tú para qué vamos a casa, ¿Bien?- ella apretó con más fuerza mi dedo y me sobresalté cuando oí la voz de mi madre. -Es inútil. No le des falsas esperanzas- la miré, estaba en una poltrona con la vista furiosa puesta sobre mí- Noely contrajo una infección respiratoria y su pulmón derecho está afectado. No va a salir de aquí, quiera o no. Miré l

