Me desperté completamente desorientada, no sabía dónde me encontraba, pero tampoco me sentía con fuerzas para levantarme y averiguar, no tenía ánimos. Hoy definitivamente no era mi día, había muerto, así que ahora me encontraba de luto y no por Erick, sino por mí, ayer había muerto todo lo bueno que había en mi ser, la confianza, la fe, el amor, la esperanza, etc. Aún no lograba entender como había sido tan idiota, me había dejado usar de la peor manera, ahora no me dolía ni siquiera el engaño, me dolía mi conducta, mi papel en esta historia. Yo una mujer que siempre me jacté de ser fuerte, independiente, una que estaba preparada para cualquier cosa en la vida, se dejó engañar por un pelele, peor es nada, un patán, en pocas palabras un ser inservible. Es que todavía recuerdo mi personalid

