Llegué a casa muy feliz, pasé a ver a João para ver si había algún tipo de cambios, pero nada fuera de lo normal, la enfermera se encontraba limpiando su cuerpo y yo me acerqué por simple curiosidad y volví a comprobar que tiene un cuerpo bendecido por los dioses. Es más, hasta siento envidia, estaba distraída observándolo cuando noté que movía su mano nuevamente, eso me asustó y decidí irme. Ese hombre estaba empeñado en volver a la vida, me senté a desayunar y disfruté de mi comida, para mí todo había vuelto a la normalidad, esperaría unos días antes de confesarle a Erick lo que me estaba sucediendo, yo sé que él me entendería por qué muchas veces le había explicado cómo era el tema de la mafia. Él sabe que yo nunca lo traicionaría, mucho menos de ese modo casándome con alguien que obv

