Veinte minutos después, Jackson, Stefan, Marjorie y sus padres se despidieron y se adentraron en la noche bajo el escudo burdeos de Jackson, todos con cestas de comida y bebida, y una bolsa llena de mantas para los que decidieran pasar la noche allí. Caminaron bajo las altas ramas, que colgaban sobre el camino y ocultaban parcialmente la luna y la luz de las estrellas. Un suave viento soplaba entre las hojas, haciendo que las sombras bailaran en el sendero delante de ellos, ocultando los obstáculos y obligándoles a colocar los pies con cuidado. De vez en cuando, Iván y Vera murmuraban entre ellos, pero la mayor parte del tiempo permanecían en silencio, atentos a cualquier sonido de sus atacantes. Una o dos veces, las piedras repiquetearon contra el exterior del escudo de Jackson, pero fu

