Regrese a la casa cerca de la una de la tarde. Tenía la cabeza revuelta y con muchos números en la cabeza. Ni quería volver a la escuela. Era un encierro estar allí. Cuando regrese a mi casa vi a dos personas en la puerta. Me quedé un poco pensativa. Me asuste un poco. Eran dos hombres vestidos con camisas de cuadro rojas y con botas empantanadas. Ambos se llevaban a Tyler de un momento a otro. Yo me interpuse en su camino. —Tyler…¿Qué pasa?. —No te preocupes estaré bien. Yi no escuché y no los deje pasar. —Tyler… El miro a ambos hombres y empezó a hablar. —¿El puede ir conmigo? —Esta bien, pero se debe quedar en silencio. Yo estaba un poco confundida y le respondí. —Esta bien…no diré nada. Ellos siguieron. Yo iba atrás de ellos un poco más confundida, pasamos por ese sender

