Fuimos llevado al comedor de la casa de nuevo. El cual en ese momento estaba desocupado. Al parecer ya todos habían desayunado hace un buen rato. La mesa era de vidrio y estaba recién limpiado. Se veía reluciente. Tyler y yo nos sentamos en la parte derecha de la mesa, uno al lado del otro como si nada hubiera pasado. Las empleadas se encargaron de servirnos el desayuno, en una bandeja nos trajeron panes, huevos y chocolate a la mesa. Además nos dejaron varias servilletas. Ellas se veían algo serías, solo cumplían órdenes, pero parecía tomarse muy apecho su trabajo, tal como el día anterior, eran algo sincronizadas Tanto yo como Tyler teníamos mucha hambre y estábamos algo cansado, no esperamos muchos para comer. Él fue el primero en probar la comida, y no lo hizo de una manera educada

