Baje poco después que se fueran nos hombres. Quería hablar con Gabriela ya que no sabía que hacer. Todo había pasado tan rápido que para mí era imposible asimilar muy bien las cosas. Ella seguía sentada en ese sofá. Tal vez me esperaba para hablar de lo que había pasado. Yo camine hasta ella y le hable. —Eh... Gabriela.. —Ah..Rey...ellos quieren hacerte algunas preguntas. Quieren saber si eso funcionó en ti, debes evitar hablar de lo que haz visto aquí. Solo di que quieres volver a tu casa y no sabes dónde estás. Tal vez puedas volver a tu hogar. Por un parte me sentí feliz y a la vez triste, no era capaz de dejar a mi primo aquí. Trate de pensar bien las cosas y estar calmada. Le hable de la forma más tranquila que encontré. —Eh...yo no quiero volver a mi casa. Es imposible dejarlos

