“La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte” —Friedrich Nietzsche Después de indicarle al señor Daboak cuál era el camino que conducía hasta las cloacas, Verz, Zela, Arigoth y Yuria regresaron a la plataforma de observación, Verz tiró la palanca hacia el lado contrario y la plataforma comenzó a subir, se hallaban nuevamente justo en las puertas del pasaje que conducía al extraño altar en donde vieron a Nize. Para este momento todos habían caído en cuenta que Alan no estaba del todo equivocado, estaban yendo justo donde las painmakers querían, pero mientras a Alan y Edart los había motivado el dinero, las motivaciones de cada uno eran diferentes. Por su parte Zela había tomado la misión de Nize como algo diferente, algo divertido, una aventura, pero posteriormente cuan

