DANNA —Los policías entraron en la casa y se llevaron todos los documentos que tenían que ver con el banco, cuentas de mi familia, contratos, negocios internacionales, sociedades… Todo. Una fría ventisca me hizo temblar y buscar más contacto entre su cuerpo y el mío. Andrew nos abrigó más con la sábana y me dio calor entre sus brazos. —¿Recuerdas el socio misterioso al que la señora Bonelli le vendió sus acciones?. Asentí sin dejar de verlo a los ojos. —Imposible no hacerlo, nos hizo cuidar gatos para nada. Esbozó una sonrisa. Al menos le habíamos dado buen uso a la cabaña. —Ese socio era Donan, él compró las acciones y las puso a tu nombre. —confesó Andrew. ¡Un momento…! ¡¿Qué?!. ¡Ese maldito! —Eliana presentó pruebas falsas en donde decía que que tú habías firmado un de

